España es el tercer país del mundo que más ataques cibernéticos recibe, tras Estados Unidos y Reino Unido, ya que tan sólo el año pasado ciudadanos, empresas e infraestructuras sufrieron más de 70.000 incidentes de este tipo, ha revelado este jueves José Manuel García-Margallo.
El ministro de Asuntos Exteriores ha hecho estas declaraciones durante la presentación en el Instituto Cervantes de Madrid del dossier de La Vanguardia sobre La ciberguerra, un acto al que también ha asistido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y en el que ha intervenido el catedrático de Seguridad y Defensa Cibernética e ingeniero del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia, Daniel Ventre.

“España está respondiendo en tiempo real al desafío planteado por las ciberamenazas”, ha dicho el jefe de la diplomacia española, en lo que ha coincidido con Fernández Díaz, quien ha señalado que España está “haciendo los deberes”.

El ministro del Interior ha especificado que estos ataques cibernéticos se dirigieron tanto a particulares como a instituciones y ha subrayado que España, dentro de su Estrategia de Seguridad Nacional, identifica la ciberguerra como uno de sus ámbitos de actuación más importantes.

Un fenómeno en plena mutación

Desde diciembre de 2013, ha explicado el ministro, existe una Estrategia de Ciberseguridad Nacional y un Consejo Nacional de Ciberseguridad encargado de coordinar todos los departamentos ministeriales y organismos competentes en este terreno y que en la actualidad elaboran el plan nacional sobre esta materia.
El ministro del Interior ha especificado que estos ataques cibernéticos se dirigieron tanto a particulares como a instituciones
En el ámbito internacional, ha destacado, se trabaja en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y ha recordado que en marzo de 2014 se organizó en Madrid un seminario sobre ciberseguridad al que acudieron representantes de numerosos países de la ONU. “Participamos y seguiremos participando en el grupo de expertos gubernamentales de la ONU sobre seguridad cibernética, con unas recomendaciones que respetamos”, ha subrayado.
García-Margallo ha explicado que se trata de un fenómeno reciente y “en plena mutación” y ha dicho que no hay que olvidar que el ciberespacio es también “un espacio de libertad y expansión de las mejores capacidades humanas”.
“La tentación de controlar y restringir el uso del ciberespacio, que tan útil es para el intercambio de información o para el desarrollo de la creatividad, con la excusa o el pretexto de garantizar la seguridad, es comprensible, pero puede llevarnos a cometer errores fatales para el progreso humano”, ha añadido el jefe de la diplomacia española.
El ministro ha coincidido con Daniel Ventre en que “la ciberguerra no cambia la naturaleza de la guerra, pero sí cambia la forma de hacerla, su ejercicio, aplicando las nuevas tecnologías de la información en el ciberespacio, que se suma a los tradicionales en los que se desarrolla el combate”.

Fuente: elconfidencial